El museo Guggenheim de Nueva York, un icono moderno

La fundación Solomon R. Guggenheim se dedica a divulgar el arte contemporáneo por todo el mundo. Tenemos la suerte de contar en nuestro país con uno de los mayores centros de arte de esta fundación, el Guggenheim de Bilbao, sin embargo el museo original, que además guarda la mayor parte de obras de la colección familiar, es el museo Guggenheim de Nueva York. Este edificio proyectado por Frank Lloyd Wright es uno de los iconos más reconocibles de la arquitectura del siglo XX.

La forma del museo Guggenheim de Nueva York

La idea de su diseño supuso una revolución en este tipo de edificios. Su forma es muy reconocible, y permite que en su interior las obras de arte se sucedan en torno a una pasarela edificada en el perímetro del edificio. De esta forma, la parte central queda libre y la luz entre directamente desde el tragaluz de la parte superior. Esta parte central suele estar ocupada por grandes creaciones suspendidas del techo.

La colección

Evidentemente, además del interés arquitectónico, el principal atractivo del museo son las obras de arte que alberga, donadas en su mayoría por la familia Guggenheim y por otros donantes privados. La colección se centra en pintores impresionistas y post-impresionistas, por lo que abarca desde las últimas décadas del siglo XIX hasta la actualidad.

Matisse, Gauguin, Duchamp, Juan Gris, Chagall, Malevich, Klee, Dalí, Kandinsky, Degas, Monet…, son solo algunos de los artistas representados en las obras del museo.

La historia del museo y su construcción

Solomon R. Guggenheim se había enriquecido gracias a la minería. Parte de sus inversiones se centraban en obras pictóricas de los viejos maestros, sin embargo con el tiempo se fue interesando por artistas vanguardistas, que según él representaban lo “espiritual y lo utópico” del ser humano. Su colección se reorientó en esta dirección y con el tiempo, decidió crear un centro de arte en Nueva York para su colección.

El diseño del edificio está basado en la geometría perfecta de la concha de un nautilus. Dos ideas son las que vertebran el proyecto, por una parte el recorrido circular y por otro el espacio central sobre el que se sitúa un enorme tragaluz.

Con el tiempo ha sufrido varias reformas, orientadas en su mayoría a ampliar el espacio aunque sin cambiar de forma evidente su forma exterior.

Estas son algunas de las principales características del museo Guggenheim de Nueva York, uno de los edificios más famosos de la Gran Manzana.

 

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