El uso de casco de seguridad en obras

El uso de casco de seguridad en las obras es una de las normas fundamentales y obligatorias  dentro de los estándares internacionales de procedimientos en las áreas de la construcción, regulado tanto por normas estatales como por la Unión Europea.

Los trabajadores suelen estar expuestos a riesgos laborales mientras realizan sus actividades, especialmente aquellos que trabajan, o se encuentran próximos, a zonas de trabajo en altura, exponiéndose a riesgos de caídas y golpes de objetos desde niveles superiores.

Entre  los accidentes más  peligrosos (por su gravedad)  para un trabajador se encuentran las lesiones causadas por objetos que se precipitan desde una altura sobre la cabeza del trabajador, en este sentido, el uso del casco es fundamental. 

Los accidentes por contusión representan un elevado porcentaje de accidentes laborales en obras y espacios de trabajo en altura, utilizando un casco de seguridad nos protegemos de las consecuencias nocivas en caso de que se produzca el impacto. Lo que consigue el casco es absorber gran parte del golpe, impidiendo que la fuerza del objeto llegue a recaer por completo sobre la cabeza del trabajador. 

El casco de seguridad en obras, cuenta con una estructura interna que permite amortiguar los golpes y distribuir la intensidad del impacto, además incorpora correajes  para que el trabajador ajuste perfectamente el casco a la medida de su cabeza, y garantizar su comodidad. Algunos además, cuentan con visores transparentes para protección de los ojos, otros traen protección para los oídos y otros accesorios específicos  que permiten su adaptabilidad según el tipo de trabajo que se realice. 

Por qué es obligatorio el uso del casco de seguridad en obras.

Por disposición legal, la compañía contratante que realiza una obra debe hacerse responsable de la salud e integridad física de su personal. Para ello, debe proveer de indumentaria y equipo que garantice el bienestar individual de cada trabajador. Esto incluye, entre otras cosas, la dotación de un casco de seguridad en obras para el personal que ingrese en las instalaciones.

De igual manera, es la empresa la encargada de velar por el uso de estos complementos de seguridad por parte del trabajador, a fin de evitar incidentes trágicos por uso inapropiado o por  descuido del mismo trabajador.

La omisión de estos protocolos de seguridad puede generar procesos legales e incluso pago de indemnizaciones a los  trabajadores que resulten afectados por negligencia. 

Desde Termiser siempre insistimos en la obligatoriedad del uso de EPIs, en el caso del casco de seguridad, es un protector fundamental que puede salvar vidas, minimizando las consecuencias en caso de accidente.