Carbonatación del hormigón: Por qué se produce y cómo evitarla

Pocas cosas parecen tan sólidas como un muro de hormigón, pero hasta un material tan aparentemente invulnerable puede verse dañado con el paso del tiempo por culpa de varios procesos químicos. Uno de los más habituales y temidos por constructores es la carbonatación del hormigón. En este post explicamos en qué consiste y qué se puede hacer para remediarlo.

Qué es la carbonatación del hormigón

La carbonatación es un proceso por el cual el dióxido de carbono del aire penetra en el hormigón y reacciona con el hidróxido de calcio para formar carbonatos de calcio y reducir el pH a alrededor de 9. A este pH, la capa protectora de óxido que rodea las barras de acero del hormigón armado se descompone y la corrosión es posible.

La carbonatación se produce en presencia de un medio acuoso, por lo que el principal responsable es la humedad que queda atrapada entre los poros del hormigón. Si los poros en el concreto están secos, entonces el CO 2 permanece en forma gaseosa y no reacciona con la cal hidratada y la carbonatación no puede tener lugar. La reacción comienza en la superficie y finalmente puede alcanzar las capas más profundas del material.

La velocidad de absorción depende de una serie de factores, incluido el tipo de hormigón y el entorno circundante. Los bloques livianos (más porosos) y el hormigón de baja resistencia se recarbona con relativa rapidez. El hormigón de alta resistencia lleva más tiempo, y la mayor parte de la recarbonatación se produce más adelante en su ciclo de vida, es decir, después de la demolición y la trituración, debido al aumento en el área de superficie.

Este proceso es peligroso pues puede causar contracción y agrietamiento de la matriz cementosa debido a los cambios quimio mecánicos en el material.

Cómo evitar la carbonatación del hormigón

La prevención y ralentización de la carbonatación en hormigón es un método simple. Los recubrimientos anticarbonatación se pueden aplicar a la superficie limpia del hormigón para evitar la entrada de dióxido de carbono y otros contaminantes. Este método debe evitar la carbonatación durante aproximadamente 10 años.

Las cosas se complican cuando la carbonatación ya ha empezado. Las barras del hormigón armado deben descalcificarse y limpiarse para que se aplique una capa anticorrosión. Esta capa aísla la barra y la protege del agua y los productos químicos que podrían causar una mayor corrosión. A continuación, debe reemplazarse el hormigón faltante.

La profundidad afectada por la carbonatación se puede ver fácilmente mediante el uso de la solución indicadora de fenolftaleína. La solución se aplica con un spray o con un pincel. Si el indicador se pone púrpura, el pH está por encima de 8.6. Donde la solución permanece incolora, el pH del está por debajo de 8.6, indicando la existencia de carbonatación.