Claves para la rehabilitación de edificios protegidos

La rehabilitación de edificios protegidos es uno de los trabajos más complejos en el sector de las reformas. Estos edificios tienen unas características muy concretas, que deben ser respetadas cuando modificamos sus elementos. En Termiser hemos colaborado en multitud de obras de rehabilitación de espacios protegidos, esta semana repasamos las condiciones de este tipo de trabajo y sus características.

Qué son los edificios protegidos

Un edificio considerado protegido es aquel que, debido a la particularidad de su estructura, por algunas de sus características constructivas, o bien por su relación con el entorno urbanístico, no puede ser modificado en absoluto, o solo parcialmente.

Son los organismos públicos, bien municipales o estatales, los que tienen potestad para decidir si una construcción debe ser protegida, en base a la evaluación técnica, se establecen una serie de condiciones a la hora de reformar este tipo de construcciones. 

La protección de edificios históricos

La principal razón por la que se suelen proteger construcciones urbanas tiene que ver con su antigüedad. Tanto edificios particulares, como construcciones de empresa pueden ser protegidas, si se considera que tienen un interés histórico. No solo se trata de valorar el tiempo que tiene la construcción, también es necesario evaluar sus características, si se trata de una construcción única en su entorno, etc.

En cualquier caso, la antigüedad no es el único criterio que se utiliza para proteger un edificio, hay construcciones contemporáneas que, debido a sus características, quedan protegidas desde la finalización de su ejecución.

Qué sucede cuando se protege un edificio

La rehabilitación en edificios protegidos suele ser muy compleja, debido a que su protección tiene diversas consecuencias.

La protección de edificios se divide en tres niveles generales, que implican las siguientes medidas de protección. 

  • Nivel 1: Se podrán ejecutar sin limitación obras de restauración y limitación, aunque se prohíben obras de ampliación, sustitución y nueva planta. 
  • Nivel 2: Por lo general, se podrán llevar a cabo obras de reforma, aunque las obras de acondicionamiento parcial estarán limitadas.
  • Nivel 3: Se pueden llevar a cabo obras muy concretas de rehabilitación, pero el resto de intervenciones para reforma necesitarán permisos especiales. Algunas zonas, como la fachada en la mayoría de los casos, deberán permanecer inalteradas.

Termiser: andamios preparados para obras de rehabilitación

Todo el material que se utiliza en obras de rehabilitación de edificios protegidos debe ajustarse al carácter general de la construcción. En Termiser ponemos a tu disposición andamios adaptados a cualquier tipo de espacio y altura, con el fin de respetar las estructuras protegidas.