Por qué no se debe pintar un andamio de obra

Siempre que repasamos las medidas de seguridad básicas en la instalación y uso de un andamio, recordamos que no está permitido pintar un andamio, independientemente de su estado. Esta norma, aunque pueda parecer secundaria, es fundamental para la seguridad de las personas que trabajan en altura. 

Los peligros de pintar un andamio

La primera exploración que se lleva a cabo al evaluar un andamio es visual, es decir, realizamos una inspección visual de todas las piezas, en la que tratamos de detectar desperfectos, golpes que puedan comprometer la estructura, etc. 

En este proceso de inspección, el estado de la pintura es fundamental. En caso de que el andamio haya sufrido algún daño, vamos a percibirlo en primer lugar en la pintura, debido a que se va a producir un desconchón o similar, por tanto, la pintura nos va a avisar, en muchos casos, de un posible problema en la estructura del andamio. 

En el caso de haber sufrido un golpe, la pieza va a avisarnos también por medio de la pintura, en muchos casos, la mayoría, el golpe no compromete la función que realiza la pieza, pero la pintura nos va a avisar de posibles deformaciones que debemos tener en cuenta.

Qué sucede al pintar un andamio

Como decíamos, cuando la pintura de un andamio desaparece parcialmente, es señal de que debemos evaluar su estado, si pintamos un andamio por completo, lo que estamos haciendo es enmascarar los fallos de la estructura, ya se trate de pequeños golpes o de daños estructurales, estaremos comprometiendo la estabilidad de la estructura. 

Antes de instalar un andamio es importante revisar pieza por pieza el estado de la estructura completa, en este sentido, es importante fijarse en las zonas en las que la pintura ha desaparecido. Esta es la razón por la que no está permitido pintar un andamio, aunque la pintura original se haya perdido por completo.

El uso de andamios de segunda mano

La mayoría de los andamios modulares se usan varias veces, por tanto, la pieza va sufriendo un desgaste que debemos evaluar.     

El uso de andamios de segunda mano es por tanto muy común,, un andamio que se utiliza durante un tiempo determinado puede desmontarse, para ser usado a continuación en otro espacio de trabajo, sin embargo, antes de llevar a cabo el trabajo de montaje de nuevo, será imprescindible que el andamio sea evaluado por completo, incluyendo el estado de la pintura.