Conglomerado: ¿Qué es y qué usos tiene?

El conglomerado es una roca sedimentaria formada a partir de fragmentos de rocas grandes, redondeadas en una matriz de sedimentos de grano fino. Aunque no es tan ampliamente utilizada como otras rocas, el conglomerado tiene algunas aplicaciones en el proceso de construcción de un edificio.

Por ello, aunque se trate de una solución natural que nos ofrece la geología, es un recurso muy importante por sus usos en el sector de la construcción.

Así, el conglomerado se clasifica según distintos criterios, como son los siguientes:

  • Cantidad y tipo de matriz.
  • Composición de clastos de grava.
  • Tamaño de los clastos.

Qué es el conglomerado

El conglomerado es un tipo de roca sedimentaria que se compone de fragmentos de rocas grandes, redondeadas contenidas dentro de una matriz de grano más pequeño de los sedimentos. Los fragmentos grandes, conocidos como clastos, pueden venir en una gran variedad de tamaños, pero todos tienen que ser de al menos dos milímetros de diámetro a fin de que la roca pueda ser clasificada como un conglomerado.

Se ven muy similares en apariencia y estructura a otro tipo de roca sedimentaria conocida como brecha, pero la diferencia clave entre ambas es que los conglomerados contienen fragmentos de rocas redondeadas, mientras que las brechas contienen fragmentos de rocas angulares y puntiagudas.

Estas brechas se conocen como sedimentarias, que se diferencian de otras clases, como es el caso de las volcánicas y de falla.

También podemos encontrarnos con los brecho-conglomerados, en los que se mezclan clastos redondeados y angulares, formando así un resultado mixto.

Respecto a su textura, es conveniente señalar que no sólo están compuestos por clastos, sino que en los huecos entre cada uno de ellos podemos encontrar una combinación de distintos compuestos, como limo, arcilla y arena, lo que se conoce como matriz.

Cuando los clastos de grava no entran en contacto entre sí, estamos ante un paraconglomerado, mientras que cuando sí entran en contacto, lo conocemos como ortoconglomerado.

Para la formación de los conglomerados, es necesaria la acción del agua, por lo que se suelen encontrar, en entornos naturales, en ríos, lagos y costas. En estos lugares, la fuerte corriente que mueven esas aguas son las responsables de la creación de las partículas redondeadas que son necesarias para estos recursos naturales.

Conglomerado en geología

El conglomerado se puede formar en todo el mundo, siempre y cuando el contexto geológico sea correcto. Por lo tanto, ¿qué se requiere para activar al azar los guijarros y los pequeños granos de arena o limo en un conglomerado?

Pues el proceso debe tener lugar en un medio acuático, donde una combinación de un fuerte flujo de agua y una variedad de sedimentos disponibles. La corriente permite tanto el redondeo de los clastos más grandes, por lo general en la base de un río o a lo largo de la costa, como la descomposición de los clastos más pequeños (la arena, limo y partículas de arcillas que forman la matriz). La presencia de agua también es muy útil, ya que ayuda a convertir las partículas más pequeñas en una suspensión similar al hormigón, que puede solidificar más adelante en la matriz sólida y rocosa que es lo suficientemente fuerte para sostener los clastos más grandes juntos.

Una de las grandes peculiaridades de estas composiciones es que captan gran parte de los sedimentos disponibles a su alrededor cuando se forman, por lo que si se encuentra algún mineral en su interior, puede suponer la abundancia de ese componente por encima de donde fue hallado el conglomerado.

Otro de los datos que te llamarán la atención sobre estas composiciones es su hallazgo en 2012 en Marte, cuyos depósitos hacen intuir a los expertos la existencia de agua en el planeta rojo, puesto que el agua es fundamental para la formación de estas composiciones.

Los clastos de los que están hechos los conglomerados no tienen por qué ser del mismo tipo, sino que pueden mezclarse diferentes rocas o minerales, siempre que las piezas más grandes sean redondeadas.

Características

Como ya hemos mencionado, el conglomerado es el resultado obtenido de la combinación de distintos productos a través de un aglomerante que se empasta de forma idónea para ello, actuando como pegamento natural.

Los aspectos por los que se define el conglomerado, características tan valoradas en distintos sectores, ha hecho que, a lo largo de la historia, se haya extendido de forma considerable.

Una de las características del conglomerado más importantes es su alta resistencia, gracias a la cual se emplea para el soporte de grandes cargas en construcciones de todo tipo.

El carácter pétreo de estas formaciones se deben a las reacciones fisicoquímicas del fraguado del que se valen para ello.

Otra de las peculiaridades de esta composición es que se conoce también como “piedra de pudin”, por su semejanza con estas creaciones de pasas o ciruelas. Especialmente, se conoce así en las piezas compuestas por componentes con grandes diferencias de dimensiones.

¿Para qué se usa o utiliza el conglomerado?

El conglomerado tiene diferentes usos, por la versatilidad tan alta que se asocia a estas composiciones.

La construcción es un sector en el que los conglomerados son vitales para los diferentes trabajos que se pueden desempeñar para la composición de edificaciones, sean del tipo que sean.

Usos del conglomerado

Aunque interesante de ver, el conglomerado no es el tipo de roca más útil del mundo. Carece del glamour de granito o la fuerza de la pizarra. Sin embargo, el conglomerado se puede utilizar en la fabricación de hormigón. Los conglomerados más débiles se utilizan a menudo para formar los componentes triturados en hormigones, especialmente los utilizados para encimeras o suelos de cemento pulido, en los que las variaciones debidas a los tipos de clastos hacen que tengan un aspecto deseable.  Atractivo.

Por último, los conglomerados a veces se pueden usar para determinar la ubicación de depósitos minerales, incluyendo el oro y los diamantes.

Usos del conglomerado en la construcción

Se pueden observar distintos tipos de conglomerados destinados a su uso en el sector de la construcción.

En el campo de la edificación, cuando hablamos de conglomerado, nos referimos al resultado de la mezcla de un aglutinante natural (como arcilla, cal y yeso) o ya elaborado, como es el caso del cemento.

Algunas de las clasificaciones más comunes en este ámbito son las siguientes:

  • Mortero: compuesto por cemento, agua y arena, se trata de un aglutinante para pegar ladrillos, baldosas y otros elementos similares.
  • Hormigón: elaborado con cemento, agua, arena y grava, es muy empleado en la formación del hormigón armado, en estructuras de todo tipo, como vigas, pilares y otros cimientos.
  • Creaciones asfálticas: con alquitrán y áridos, se trata de aglutinantes muy utilizados en carreteras o en recubrimientos de patios y tejados.

Una de las creaciones más comunes en las que se recurre a un conglomerado es el hormigón, una de las composiciones más importantes para la estabilidad de todo tipo de construcciones.

El hormigón armado, compuesto por arena, cemento, agua, grava y varillas de acero, es muy resistente a la compresión y la tracción.

El hormigón pretensado está presente en los cables de acero, los cuales son tensados con gatos antes de verterlo en el encofrado.

Se trata de una solución mucho más resistente a la tracción que los otros tipos que podemos observar en el mercado.

El conglomerado es una solución muy usual en todo tipo de trabajos de construcción, donde se necesita también el uso de andamios y plataformas elevadoras de calidad, como los equipos de los que disponemos en nuestro extenso catálogo.

Deja un comentario

Abrir chat